jueves, 15 de mayo de 2014

La misa

1) La misa-Etimología:

El Sacrificio Eucarístico recibió diversos nombres en el transcurso de los siglos. A partir del s. IV el nombre más frecuente es el de Misa, palabra que proviene del verbo latino mittere, que significa enviar. Es una forma derivada y vulgar de la palabra misión. La expresión misa la derivan algunos de las oraciones dirigidas o enviadas a Dios; otros de la dimisión o despedida de los catecúmenos (los que se están preparando para el bautismo), que no podía asistir a la celebración del misterio eucarístico, sino sólo a la introducción hasta el Credo. Según parece, al principio designaba únicamente la ceremonia de despedida de los catecúmenos; después significó las ceremonias e instrucciones que la precedían (misa de los catecúmenos); más tarde, la celebración del misterio eucarístico (misa de los fieles), y que es el sentido actual. 

Según enseña el Catecismo de la Iglesia Católica, en el número 1332, se denomina al sacrificio eucarístico con la palabra Misa 'porque la liturgia en la que se realiza el misterio de salvación se termina con el envío de los fieles (del verbo 'missio', enviar) a fin de que cumplan la voluntad de Dios en su vida cotidiana'.


1.1) Historia:


La misa occidental, como todas las liturgias, comienza, claro, con la Última Cena del Señor. Lo que Él hizo, reiterado en memoria suya según su mandato, es el núcleo de la misa. Tan pronto como llegó la fe a Occidente se comenzó a celebrar la Eucaristía, al igual que en Oriente. Al inicio, el lenguaje usado era el griego. De esa liturgia original, y habiendo cambiado la lengua al latín, nacieron los dos grandes ritos occidentales: el latino y el gálico (Cfr. LITURGIA). De esos dos, la misa gálica puede ser rastreada más fácilmente. Es tan antioquena en su estructura y en el texto de muchas de sus oraciones, que podemos estar seguros al afirmar que constituye una forma traducida de la liturgia de Jerusalén-Antioquía, llevada a Occidente casi al mismo tiempo que la más o menos flexible liturgia universal de los primeros tres siglos daba origen a los diferentes ritos fijos (Cfr. LITURGIA; RITO GALICO). El origen de la misa romana, por otra parte, es una cuestión más difícil de resolver. Tenemos aquí dos datos ciertos y establecidos: la liturgia griega descrita por san Justino Mártir (+ circa 165), que es la de la Iglesia Romana del siglo II y, en el otro extremo del desarrollo, la liturgia de los primeros sacramentarios romanos en latín, del siglo VI. Ambos son diferentes. La descripción de Justino nos muestra un ritual al que hoy llamaríamos del tipo oriental, que corresponde con notable exactitud al de las Constituciones Apostólicas (Cfr. LITURGIA). Los sacramentarios Leoniano y Gelasiano, por su parte, nos permiten conocer lo que hoy es prácticamente nuestra actual misa romana. ¿Cómo pasó la celebración de uno a otro rito?. Esta es precisamente una de las dificultades principales en la historia de la liturgia. Durante los últimos años, sobre todo, se han propuesto toda clase de soluciones y combinaciones.

1.2) Partes:

PROCESIÓN DE ENTRADA
Llegamos al templo y nos disponemos para celebrar el misterio más grande de nuestra fe. Acompañamos la procesión de entrada cantando con alegría.

SALUDO INICIAL
Después de besar el altar y hacer la señal de la cruz, el sacerdote saluda a la asamblea.


ACTO PENITENCIAL
Pedimos humildemente perdón al Señor por todas nuestras faltas.

GLORIA
Alabamos a Dios, reconociendo su santidad, al mismo tiempo que nuestra necesidad de Él.

ORACIÓN COLECTA
Es la oración que el sacerdote, en nombre de toda la asamblea, hace al Padre. En ella recoge todas las intenciones de la comunidad.

*Esquema o mapa conceptual (35 palabras)